LA MUERTE DE KURT COBAIN

El 5 de abril de 1994 Kurt Cobain, el cantante de Nirvana se suicidó, cerrando abruptamente un ciclo de fama y fortuna. Desde hacía tiempo estaba incómodo con el hecho de ser considerado el referente de una generación perdida y lidiaba una cruenta batalla contra sus adicciones y problemas de salud.

“Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando, ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo ‘rock’n’roll’. Me siento increíblemente culpable”, escribió en una carta de despedida antes de dispararse en el pecho y cerrar u capítulo dentro de la historia del rock.

Tenía 27 años y no logró finiquitar un proyecto con Michael Stipe, cantante de REM, quien lo instó muchas veces a dejar a un lado todo el estrés de la fama y seguir creando música.

Junto a Nirvana creó himnos inmortales como Smells Like Teen Spirit o Come As you Are; supo llevar una buena receta de melancolía y aires punk a las listas de éxito y convivió con el escándalo y el dolor que era la sombra de las grandes estrellas del rock y se ha mantenido en la memoria de una generación ya adulta y calmada y de nuevos oyentes que descubren hoy en día su furia y su sensibilidad.

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